revista rupturas Quito Ecuador opinion analisis

Por: Galo Benitez

Fotografía: Archivo

Renegociar contratos, un mal negocio

 

No es nuevo en estos diez años de revolución ciudadana la muletilla de la renegociación de los contratos petroleros, como una medida “revolucionaria” para mejorar los ingresos del Estado, no obstante los hechos nos demuestran que –hoy por hoy- al país la explotación petrolera en manos privadas,  solo le reporta pérdidas. Lo racional,  patriótico y de sentido común es, la rescisión de los contratos para recuperar el petróleo a favor de los ecuatorianos (as).

 

Allí están 140 mil barriles diarios que explotan en conjunto REPSOL, AGIP, Petroriental, AndesPetro, ENAP SIPEC, TECPEC. Qué están esperando para nacionalizar la industria, antes que terminen devolviendo los campos saturados de agua de formación y “0” petróleo.

 

Lo que acabo de enunciar no cuadra en la visión del gobierno de Moreno, pues en temas sensibles como este, prefiere mantener las cosas como están y maquillar el entreguismo heredado en la administración de Correa y Glas.

 

Por qué digo que es plenamente factible asumir la operación de todos los campos. La razón es simple apreciado lector. Los actuales beneficiarios de contratos como Schlumberger, Halliburton, etc, antes fueron proveedoras de equipos y servicios técnicos para Petroecuador – Petroproducción, a cambio recibían su pago y el estado usufructuaba de la totalidad del petróleo extraído. Ahora las contratistas –dada la iliquidez heredada por años de tanto derroche económico- se benefician de contratos que les permite recibir tarifas entre USD. 25 y 50 por barril producido, quedando migajas para el erario nacional.

 

¿Que el estado no tiene plata? Mentira! Hay suficientes fondos para la inversión en los sectores estratégicos, como el petrolero, para evitar la entrega a la empresa privada. La CFN en su último informe acumula 3865 millones en activos y 1434 millones de patrimonio. El IESS, cuenta con una liquidez de 9000 millones de dólares. El BNF, hoy BanEcuador dispone de un patrimonio de 390 millones. El Banco del Pacífico tiene  activos por 5052 millones y un patrimonio de 525 millones. CNT, sus activos llegan a 1 974 millones y un patrimonio de 1679 millones. Entre todas estas entidades públicas, acaso no pueden reunir 1000 millones para la reactivación de cientos de pozos cerrados y la inversión en perforación de pozos nuevos. No hay actividad más rentable, se invierte USD. 200 mil dólares en un worover (reparación pozo dañado) y recupera la inversión en 15 días o, 4 millones en la perforación de un pozo nuevo y recobra lo invertido en 2 meses con la producción del petróleo extraído.

 renegociación petrolera

 

Cabe señalar que el gobierno hipotecó la producción petrolera para financiar megaobras como las hidroeléctricas, carreteras, etc, dejando a la empresa pública al borde de la quiebra. A la gallina de los huevos de oro, a la fuente de ingresos que ha financiado el presupuesto del Ecuador por 40 años, se le ha conducido al colapso, al punto que no solo no cuenta con liquidez para pagar a los proveedores, sino que no tiene plata para la reinversión en reacondicionamientos de pozos y perforación, actividades indispensables en la industria para sostener e incrementar reservas y la producción.

 

Antes entregaron campos como MDC, Huachito, Biguno, Bermejo, Palanda, Yuca Sur, Tigüino, Pindo, Tivacuno, Pucuna, Eno, Ron, Charapa, Armadillo, Peña Blanca, etc.  Hoy son 15 campos más que pretenden concesionar, para que venga la empresa privada y se sirva a manos lavadas el fruto de 40 años de exploración sísmica, inversión multimillonaria en descubrimiento de reservas, infraestructura de superficie y equipos instalados de subsuelo; carreteras, líneas de flujo, estaciones de producción, etc. En suma, las privadas buscarán “gratis” el historial de los pozos, planos, diagramas, registros eléctricos, etc, información básica para decidir la reparación de un pozo, por daños de formación, hueco en tubería por corrosión, cable circuitado, cambio de bomba, etc. Es decir, trabajos rutinarios, sin ningún riesgo, que les permitirá subir la producción fácilmente, a cambio de ello facturarán al estado tarifas regalonas, casi equivalentes al costo del barril de petróleo, quedando para el país, solo pérdidas, debido a los bajos precios internacionales.

 

Hoy por hoy, a EPPetroamazonas, que debería ser la operadora y administradora directa de los campos, le han convertido en facilitadora del entreguismo, a fin de promover la firma de contratos para continuar con el despojo de la soberanía petrolera del Ecuador. La opinión pública no debe mantenerse indiferente a esta realidad, antes al menos los sindicatos petroleros (hoy desaparecidos) denunciaban los actos de corrupción. Hoy la empresa desfallece al vaivén del gobierno de turno, que ha apostado a la privatización, para justificar su entreguismo y falta de conciencia nacional.

Calcular Page Rank

Las Casas Oe3-128 (entre América y Antonio de Ulloa)

Quito-Ecuador

ISSN 1390-6038

Revista Rupturas © 2015 Derechos reservados